miércoles, 28 de enero de 2026

 

Los 924 asesores del Gobierno (471 en Moncloa). Mis cinco GALLINAS y la Democracia

Acabo de volver de mi ayuntamiento y mientras no sabía si reírme por no llorar, he aprovechado el paseo de vuelta para venir haciendo la autopsia social que sigue; para intentar diseccionar desde fuera y, como médico, lo que está pasando a esta enfermiza sociedad, inmersa dentro de su apocalipsis diario, viendo con tanta impotencia como cabreo, como se le va desmontando la vida a través de políticos mucho más dispuestos a pasear su narcisismo y su falta de ética y escrúpulos que a empatizar y resolver las auténticas necesidades de nuestro sufrida ciudadanía.

Y han surgido estas reflexiones a botepronto, mientras, de vuelta, rumiaba lo que me había llegado por algún amigo y había comprobado que era cierto…el que tenía que legalizar a mis cinco gallinitas enanas.Y, tan cierto como que tengo que solicitar una licencia de apertura de nucleo zoológico, de peculiar corralito hispánico, aportando más a más, como diría un catalán,un plano de situación, así como si están debajo de una instalación de obra, a la vez que un informe veterinario sobre ellas y, finalmente, hasta una declaración responsable, supongo que alegando el que nunca intentaré meterles el dedo en el culo, como hacía mi pobre madre para ver si traerían huevo pronto.

Novedosas cosas que al parecer se nos exigen en virtud de una Ley de Protección animal tan capaz de sorprendernos como de provocar una inevitable envidia al sufrido pueblo de Dios tan dejado de la mano en las mil cosas que podríamos seguir enumerando.

Sí, porque ayer por la tarde cuando aún no podía quitarme de la cabeza el contradiós de la mañana, al comentarle en la consulta a un paciente ganadero lo conocido, acabó respondiéndome:

Puede creérselo, van a acabar con todo, vd. se queja de que se han cargado la Sanidad, con tanto MiR, tanta leche y tanto intervencionismo, pero ni se imagina lo nuestro…ahora me exigen ponerles hilo radiante y juguetes a mi granja de cerdos, así es que he pensado que en lugar de hacer una segunda granja, voy a poner pistachos para mis nietos.Que hasta aquí hemos llegado.

Convendrán conmigo en que con exigencias tales, cada día no solo nos están afectando y cabreando más, sino que «nos tienen al borde de la náusea, con ganas de vomitar, que parece ser es la enfermedad del filósofo y de cualquier otro ciudadano», dice Borges, cuando se traga de una vez una dosis excesiva de absurdo.

Así es que ya ven, no teníamos bastante con sentirnos quemados un día sí y otro también por tantas agresiones políticas como nos están infringiendo, que ahora— de nuevo, una ministra tan despeinada como anoréxica,la Montero, no tuvo inconveniente de comunicarnos, por si lo desconocíamos, el que los jueces no solo se pasan las sentencias por el forro del Aranzadi, sino que muchos de entre ellos, igual se han doctorado y estudiado en alguna Universidad privada, como su mismísimo Jefe—que ahora, decía,intentan como pedir que los Cielos den otra vuelta a la parrilla, para abrasarnos aún más, como hicieron con el pobre San Lorenzo en su día.

Viendo y oyéndola el otro día, no pude por menos que recordar al histórico Emérito y ante Chávez, pasando a la posterioridad con el lúcido…¿Porqué no te callas, recuerdan? Pá mear y no echar gota, vamos…las cosas de la Candidata/Psoe/Andalucía, cada día tan desquiciada como faltona!

O conociendo la y las historias del exnúmero dos. el Ábalos viajero, tan viajón de una a otra mujer, aunque fuera sin Falcon.

En fin,en fin, que quedará por decir de esta malograda democracia tan llena de Perfectos Don Nadies  que, encumbrados junto a sus familias y amigos a puestos de relevancia, han acabado por vaciar de contenido el cántaro de los valores con el que saciamos nuestra sed de esperanza en un mundo mejor.

El Nobel y comunista Saramago nos lo advirtió…»la Democracia es como un cántaro, que si no se llena de contenido, sólo sirve para decorar».

Ah y no crean que tengo estrabismo social, que pudiera ver las cosas con diferente ángulo a muchos de entre Vdes. en virtud de cualquier maldito sesgo, porque convendrán conmigo en que tras haber tenido un inquiokupa en Madrid, haberme robado hace poco en mi propia casa y las motos a dos hijas en Madrid, vea a esta democracia como fallida a la vez que no pueda evitar el acabar recordando aquello que un filósofo preguntaba a cuatro caballeros armados…

¿Van a libertar a los pueblos de qué?

De las consecuencias de la libertad!, dícese que respondieron ellos

POSDATA…Lo de los 974 asesores así como lo de los 19 Gobiernos regionales(la podrida herencia que nos dejó el valiente Suárez) vienen al hilo de que por haberse creado el Órgano antes que la Función, contraviniendo a la sabia Naturaleza evolutiva, ahora, muchos de los apesebrados , podemos comprender como se sienten obligados a parir cada día una nueva idea que dé sentido a su Nada. Puñeteros asesores, aplicándose ellos sus propias ayudas a su Ley de Dependia Personal, mientras han dejado en la estacada a los pacientes de ELA y a tantos y tantos otros.Malditos.

…por eso, concluyo, estoy con Caparrós, el gran autor argentino:»Es necesario quitar las Autonomías para inventar de nuevo a los españoles de siempre.Y con una escuela común para armar la desarmada alma de los españoles».

Luis Manuel Aranda

Médico Otorrino

Huesca

 

 

Al periodista local Sr. García A…EL Advenedizo

Y tan extranjero como yo mismo, paracaidistas caídos desde otras tierras, años ha. Un servidor, tras haber aprobado una dura oposición de médico militar por los Madriles y él, de la mano de su mentor, el Sr. Angulo q.e.p.d, director entonces de El Diario del Altoaragón . Lo digo, porque llegamos con bagajes diferentes, yo, sin hipoteca personal alguna, y él,con la de la fidelidad y obediencia debida a la parte contratante de la primera parte. Importante matiz.
Meses llevo mordiéndome la pluma, así es que escribo finalmente, porque aún no me he perdonado el no haber contestado en su momento a sus arbitrariedades profesionales, tras haber padecido el que no fuera ni socialmente justo ni profesionalmente ético como director de periódico, tras haberse jactado y dicho que había nacido para la libertad, para a continuación ponerle puertas a la sagrada libertad de expresión ajena, anteponiendo su sentido de la amistad y de la fidelidad propia a lo anteriormente dicho.
Pues bien, con ser grave la cosa, aún lo es más si uno, concernido por sus palabras, fuera doblemente engañado tras hacerse suscriptor en su momento de su nueva aventura digital, creyendo en que eso del posible timo del toko mocho no iba a estar hecho para su provecta edad…y, sin embargo, me hizo picar como a un imbécil. Me explico.
Verán, este señor, siendo Director de El Diario del Altoaragón, no tuvo inconveniente alguno en ir publicándome en su distinguida Tribuna Altoaragonesa, hasta que un buen día y tras encontrarme entre los que corrían en aquél atentado de las Ramblas catalanas, el terrible 17/agosto, y porque la rabia lo exigía, le envié al día siguiente un articulo que censuró, pidiéndome que suprimiera doce líneas…”porque invitaban al odio racial”, como si uno, a su edad y con su nombre y apellidos no pudiera invitar a los demás a lo que le saliera…de la pluma. Guardo sus correos, como comprenderán.
Así es que, tras negarme mi sagrado derecho, decidí enviarlo en el futuro allá adonde deberían de vivir siempre los cobardes, aunque pudiera entender el que con el pan no se juega y comprendiera que él, entonces se debiera ,no recuerdo si a la línea editorial de su entonces jefe,el Presidente de la socialista Diputación o a la aún más poderosa dueña del Grupo Henneo.
Pero un buen día, viendo correr lágrimas por la calle, pregunté y me dijeron que procedían de su domicilio, tras haber sido expulsado de su puesto y los motivos, prefiero callarlos, quedan en el cartucho que siempre suele guardarse por sí…
E inevitablemente,el pobrecillo, intuyendo el negro panorama para su edad y en esta pequeña ciudad, cayó, según nos contaba él mismo y sin pudor alguno, en una inevitable depresión, pero como aún le quedaban tanto amigos agradecidos de su tiempo influyente anterior como gentes buenas en su entorno, no dudaron en arroparlo y hasta llegaron a concederle el honor de que llevara las Relaciones Institucionales de la Asociación HuescaSuena, nada más y nada menos, mientras el hombre iba alumbrando una criaturita digital…eldiariodehuesca.es, desde donde dias después comunicaba urbi et orbi que por fin fin íbamos a disponer en Huesca de un espacio de libertad ,muy por encima de la bajeza física y moral de alguno de sus políticos y de cualquier bastardo interés personal.
Así es que como siempre he disfrutado con la caza, no dudé en ponerle la primera trampa/test y le envié un articulo-
libelo contra el que se hubiera sustituido, política y arbitrariamente hablando, la calle Ronda de la Estación por el nombre de su anterior jefe y mentor, q.e.p.d, mucho más censor y ágrafo que él mismo;incluso muchísimo menos notable que otras personalidades presentes e históricas de esta pequeña ciudad.
Y, el muy ético, creo que hasta imprimiendo mis palabras, acabó por llevárselas en la mochila al monte…ya saben. Todo un detalle.
Superé el trauma, siguiendo su ejemplo y entereza, para intentar días después desenmascarar a un tóxico y pseudoperiodista local, que a fuerza de falsear historia y biografía, hasta había hecho creer al paisanaje que se había formado en la Universidad de la calle Canellas, donde se formó también el insigne Presi bancario que día sí y otro también pontifica en su medio sobre lo que haga falta y con el mismo descaro que el anterior.
Y le faltaron minutos para publicarlo de inmediato. Debería de tener tantas ganas de comunicarlo como falta de valor para haberlo hecho él mismo muchísimo antes.
La cosa me animó a seguir poniéndole cepos para comprobar hasta donde llegaba la verdad o falsedad de sus columnas fundacionales hablando de su pretendida heroicidad periodística, tan virgen como comprometida.
Hasta que hace meses, lo sometí a la auténtica “prueba del algodón”, mediante un articulo en que ,una vez más, reivindicaba mi derecho al honor y la dignidad, volviendo a denunciar una vez más, como se me había expulsado años atrás de la Asociación antedicha, por haber sido el primer rastreador/Covid/Huesca. Sí, porque habiéndome enterado una semana antes del confinamiento y de forma totalmente azarosa de que se estaban muriendo muchos pacientes por Neumonías sin tipificar, decidí en su grupo de Wasap dar la alarma.Y, COMO SI HUBIERA SOLTADO UNA COZ EN UNA CUADRA, inmediatamente fuí a mi vez, coceado y expulsado, sin que aún, a día de hoy, se me haya pedido perdón, incluso por él mismo, tan verborreico para otros mil desustanciados “bolos sociales”.
Y la pruebecita de marras, aún tenía una segunda parte, denunciando el que aunque yo hubiera fundado la Casa de Andalucía y siguiera siendo el socio número uno, un individuo/laurel, y de cuyo nombre prefiero ni acordarme,de esos de tener el don de estar en todos los guisos, y a pesar de que no tuvo inconveniente alguno en hacerme la vida imposible desde el primer día,( supongo que por aquello tan psicoanalítico de matar al padre para conseguir la mayoría de edad y anular cualquier ascendencia prestigiosa posible), y a pesar de que llevara años y años parasitando la Casa, e incluso tras haber dejado a su hija como Presidenta…manda esa cosa! , no paró en prejuicios y con un par, acabó por enviarnos a los socios una “peculiar carta/encíclica de despedida”, en la que, desvergonzadamente, hablaba de sus logros y larga vida, mientras ocultaba la de un servidor,su fundador. Ja,ja,ja…!,hablando el pobre de la teoría de la relatividad, pero procurando, tan miserable como aviesamente, no nombrar a Einstein, vamos…y con el debido perdón por mi chusca comparación.
Juzguen Vdes. mismos sobre la altura personal y moral del personaje.
Así es que, como comprenderán, de la prueba del algodón, el sr. Advenedizo,salió auténticamente manchado, periodisticamente hablando.
Sí, porque de nuevo, me escribió diciendo que no podía publicarlo porque era muy duro con mis juicios de valor, mientras olvidaba que no hacía más que pretender lavar mi honor ,mientras él por contra…eso, a lo único que aspiraba era tanto a seguir haciendo “sus colaboraciones” en la Casa de Andalucía como a no molestar a sus “influyentes” amigos de la Asociación que casi le había nombrado Ministro de Asuntos exteriores…nivelazo!!!
Él, siempre un periodista de interesados silencios y más presto a envanecerse en sus vulgares bolos de supervivencia. Que de sobra lo sabemos y él aún más, el que si una vida profesional tiene sus descuidos, se sale de madre o de línea editorial o no lleva bien las cuentas, puede incurrir en pecados pagados con el destierro.
Escribo, comprenderán, con el necesario desahogo e ironía como para intentar tapar las mentiras de este periodista que se vende como químicamente puro, a la vez que, procuro, poner mi granito de arena en el ámbito de la libertad, de la misma manera y rabia con que he venido escribiendo contra cualquier otra cosa que, por ir desmoronándose, no han dejado de poner en peligro tanto la verdad como nuestra quebradiza Democracia y más aún ahora, en que todos comenzamos a exigirnos y a ponernos de acuerdo en que incrementar la transparencia y la objetividad de la vida pública debería de constituir casi nuestro primer mandamiento como demócratas y ciudadanos limpios de polvo y paja, sin adscripción política alguna; en esta complicada época, en que unos, los politicos, no dudan en gobernar sin tan siquiera la participación de las Cortes, mientras Vd. mismo, Sr. Advenedizo,dolorosamente lo hemos comprobado, desde su consuetudinaria logomaquia, no hace sino comprometer nuestra sagrada y constitucional libertad de expresión.
Me hubiera gustado despedirme atentamente, como suele hacerse.
POSDATA…Los médicos militares, cuando algún soldado nos preguntaba sobre temas sexuales, siempre le contestábamos…”si no eres casto, sé cauto”. Pues eso.
Ah,y para terminar, había pensado en iniciar una demanda judicial contra Vd. y sus “asechanzas” profesionales, pero un querido abogado amigo, y tal como está el patio, me aconseja esta vía de liberación y compensación espiritual, mucho más rápida y menos costosa contra su engañosa y poco ética praxis profesional. Alguien tenía que decírselo.

Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
Huesca

 

LAVINIA, los vendimiadores y ASISA

Pinchar sobre la imagen para ir a la web

Tuve el azaroso placer de comer con el Dr. Espríu, q.e.p.d. allá por los años ochenta, cuando como entusiasta apóstol del Cooperativismo médico, no dudó en echarse por los caminos de Dios para predicar y extender su Buena Nueva. Él, el hermano del gran poeta, de simétrica y gran alma, nos alentaba a creer que mediante la unión profesional, la auténtica, sagrada e Hipocrática cópula médico/enfermo iba a prosperar y a blindarse ante cualquier asechanza oportunista o mercantilista.

Y hasta llegó a dejarnos entreveer como aunque la medicina pudiera no llegar a ser rentable, era hasta posible aprovechar toda su magia y prestigio social, como llave maestra, para abrir cualquier pesada puerta hacía el aseguramiento general, aún por venir y verdaderamente aprovechable.

Dicho lo anterior, pasó a presentarnos a su recién nacida criatura, la Cooperativa LAVINIA, nombre, supongo, elegido por la legendaria madre del pueblo romano, y sobre la que soñaba construir ,como ellos mismos, su añorado proyecto.

Así es que, oyendo su ilusionante disertación, un servidor, como luego harían otros nueve mil compañeros de la privada, no dudamos en ir comprando los ladrillos necesarios con los que construir su ambiciosa Iglesia con la que esperaba rendirle culto a su diosa.

Iglesia que, como hemos ido comprobando con el devenir de los tiempos, casi cincuenta años después, vemos que, remedo de aquella otra Iglesia de Pedro, ha ido degenerando, lamentablemente, y desviándose hacía otros derroteros, llenándonos en su camino de incuria, de poco cuidado y negligencia .

Mientras solo ha pensado,de sobra es notorio, en montar todo un entramado de empresas, teniendo como buque insignia a ASISA y todo el prestigio médico envolvente y preciso para su singladura… creando hasta setenta sociedades, mandaesacosa!

Y mientras ellos, la Curia, la Junta directiva, sigue como momificada y anclada casi desde sus albores, nosotros, los legítimos propietarios, decía, nos hemos tenido que ir padeciendo, ya el cambio arbitrario de baremos, ya la expoliación de nuestros pacientes de Muface, etc, atendidos desde hacía más de cuatro décadas, ya el oírnos como compañeros jubilados, sólo han recibido como compensación y a cambio del papelito de su título de propiedad, unas monedas sobre su platillo de pobre, con las metafóricas palabras de …”que Dios lo ampare, hermano”.

Pero que imbéciles hemos sido, compañeros, que buena gente, ilusionados sólo con la sola ilusión de atender a nuestros pacientes y mirando siempre hacia el dolor ajeno mas que a la puta pela, mientras ellos, los mercaderes, bien es verdad, parece ser que han sido capaces de montar todo un tinglado/imperio de entre mil a dos mil millones de euros, que ahora, aunque sea a toro pasado, nos acaban de informar que sólo nos pertenece a nosotros, los Cooperativistas.

Hasta podríamos entender todo el maltrato recibido si solo hubiera provenido del cainismo médico imperante, porque de sobra podemos entender que “donde impera la envidia no puede reinar la virtud”, D. Quixote dixit, y tener compañeros dedicados a las esencias asistenciales y exitosas,debe de joder mucho… pues eso, pero lo que ha venido ahondando aún más nuestro dolor y rabia, es haber visto como en su día, más a más, como no tuvieron empacho ni vergüenza alguna en fichar, y despojarnos por tanto, del Dr. Enrique de Porres, nuestro antaño Presidente nacional de la CESM, para ponerlo tanto a su servicio, como fuera fuera de la lucha de nuestros intereses profesionales.

¡Qué papelón el suyo, Dr. de Porres, imagínese la cara que se me quedó desde entonces, cuando tras varias reuniones con Vd. en Madrid, como miembro del Sindicato por Huesca, tuve que ver su trasvestismo profesional, siendo tan capaz de darle al pelo como a la pluma…créase que desde aquello de saber que los Reyes eran los padres, no había sufrido desengaño parecido…cagoén!!!

Dicho lo dicho, convendrán conmigo en que lo que la filoxera supuso en el siglo XIX para la total ruina de nuestros viñedos, así, la corrupción de los principios fundacionales de Lavinia, posiblemente tiene la culpa de que uno haya decidido perder su tiempo con este necesario desahogo, tanto espiritual como profesional, aunque de sobra pudiera saber el que Vdes, nuestros administradores, sigan encantados de haberse conocido y hasta pudieran encontrarse como el Cura, el Barbero y el Cardenio de nuestro Quixote…”como si quisieran que el cuento de Dorotea durase mucho más tiempo”.

Aunque ahora, y va en serio, muchos de nosotros, los propietsarios reales del Cortijo, por contra, comenzamos a vivir momentos en que sabemos que, más pronto que tarde, acabaremos como Sancho y el Barbero, peleándonos a puñetazos, pero en los tribunales. Tiempo al tiempo.

Queden con mi mayor desprecio, Sres. de la Junta directiva de Lavinia.
Sí, porque sus formas de tratarnos a los COOPERATIVITAS, los AUTÉNTICOS DUEÑOS, ni han sido humanas ni aceptables.

Luis Manuel Aranda González—ORL
Cooperativista de Lavinia desde la noche de los tiempos



 

EL HOMUS TURISTICUS Y LA TURISMOFOBIA

Allá, por el siglo XVI, y cuando la Humanidad comenzó a considerar el efecto beneficioso de viajar, ya nos invitaba Montaigne en sus Ensayos,,,”viajar me parece un ejercicio provechoso, en el que el alma se ejercita continuamente observando cosas desconocidas y nuevas. Y no conozco mejor escuela para formar la vida, que presentarle sin cesar la variedad de tantas vidas, fantasías y costumbres diferentes. En los viajes el cuerpo no está ni ocioso ni agitado, y ese moderado movimiento le pone en vilo.

Así es que, por consejos tan sabios, la cosa empezó a ponerse de moda, al extremo de que casi medio siglo después y viendo la deriva de la locura, el gran Pascal, tuvo que verse obligado a decir…”la mayor parte de las desgracias que les suceden hoy día a tantas pobres gentes, son por no saberse quedar en sus casas y en su sillón, leyendo tranquilamente.

Con ellos dos y sus sabias reflexiones no puedo evitar comenzar estas líneas. Sí,porque si Montaigne pudo sentar las bases de las excelencias de la nueva moda, no menos cierto es que el otro gran filósofo y matemático, vino a ser algo así como el visionario de las secuelas posibles que estaban por llegar.

En ellos pensaba, precisamente la semana pasada, cuando estando tomando un café con un amigo malagueño en su repleta,pletórica plaza de La Constitución, y trás comentarle lo bonita que habían dejado a su ciudad, él, con el Senequismo inherente a la tierra, me respondió…
“Bonita Málaga, Luis, bonita…como que se nos está muriendo de éxito!”

Mientras, y tras sus contundentes palabras, asomaba una manifestación por la calle Larios que, abriéndose paso entre sus mil maletas, iniciaba una guerra Santa contra los invasores de la ciudad de los casi quince millones de visitantes/año.

Una “pobre”ciudad más, entre las otras muchas, cuyos centros han sido convertidas en auténticos Parques temáticos del colapso turístico , y reconvertidas en una mina de la que sacar pepitas de oro ,obligando a la burguesía local, abrumada por la muchedumbre, los olores y ruidos, a largarse o a soñar todos los días con vivir como vivíamos los pobres del Jurásico y por mi pueblo…en Los Arenales, las” afueras”.

Caprichos del desarrollismo vengador!
Y tengo otro amigo Orl, que vive muy cerca de la Catedral de Sevilla, en una bonita casa de aún más bello patio andaluz y cada vez que nos vemos tengo que oírme una cantinela parecida a la del otro amigo de la costa…”Luis, que me están apareciendo cataratas de tener que soportar todos los días tantísimo daño para la vista, sí, creételo, porque tengo que apartar de la puerta de casa a medio Japón, cada vez que salgo, haciendo fotos los muy, a todas mis putas plantas, que voy a tener que acabar fumigando….Jezús que hartura, amigo”.

Por cosas así, cuando veo a cualquier chiquilicuatre metido en política para salvarnos la vida y diciéndonos eso tan manido de que “quiere poner a su pueblo en el mapa”, pueden creerse de que me brota la urticaria.

Porque lo hacen con el mismo candor e ingenuidad con la que de niños podíamos romper nuestro caballito de cartón para intentar verle las tripas: sin tan siquiera pensar que,después, ya nunca podríamos volver a jugar con él.

Sabio Propercio, aquél poeta de quince siglos a. C., cuando decía aquello de “es vergonzoso cargar la cabeza con un fardo que no puedes llevar, y enseguida escapar abrumado, con la rodilla doblada”.

Hasta los años sesenta, recuerdo que en Sabiote, mi jienense patria del alma, y como diría J.J Millás, a lo más que se podía aspirar era a ser de otro sitio, y hasta ser forastero venía a ser algo así como tener un título de cierto nivel, y, por contra, los que salían de él, hacía el Levante y sus fábricas de calzados, hacía Eibar y su siderurgia, o hacía los Madriles y sus mil oportunidades, solían ser los pobres de solemnidad o los ambiciosos, los más inteligentes de cada casa,en la búsqueda de un mundo mejor. No se entendía otro pretexto mejor para tener que desempolvar la maleta de madera o cartón.

Hasta que, por aquellos años, nos llegó un cura peculiar. Tan capaz de que el obispado le comprara la casa del Niño Rico, como residencia, como de pedir en misa una oración por todos aquellos que no podían irse de vacaciones al emergente Torremolinos, donde según él residía la felicidad terrenal.
Y, recuerdo, como al llegar a casa,tras la obligada misa dominical, mi padre siempre exclamaba…”este hombre es un buen cura, pero muy mala persona”, no debería decir las tonterías que dice, mientras mi madre matizaba, dentro de su sencillez y sentido común…¿pero acaso sabrá este imbécil que dentro de nuestra humilde casa, bajo nuestra parra, nuestras gallinas y nuestros hijos somos felices y no le pedimos nada más a la vida?
Ay, la Iglesia fomentando el incipiente Marketing y los deseos, olvidando las enseñanzas de las cartas de Horacio que debería de haber mamado en el Seminario…

Que “el contentarse se encuentra con más facilidad en la indigencia que en la abundancia”.
Escribo y escribo sobre el turismo que puede acabar arrasándolo todo, mientras reflexiono al respecto, sabiendo como sé de sobra que no se puede humillar indefinidamente a la gente sin que eso traiga consecuencias.
Pasa con la política, el turismo y tantas y tantas cosas improvisadas, no diseñadas por los más honestos y capaces.
Y lo hago para intentar olvidarme de los rigores de julio,al menos por un momento, aunque de sobra pueda saber que hacerlo,según alguien tiene sabiamente dicho, venga a ser como…

Hacerle un corte de mangas a un ciego
Cantarle las cuarenta a un sordo
y como hasta ofender a un hombre sin sentimientos…

….algo que estoy viéndolo, mientras con un ojo escribo y con el otro, sigo a Su Sanchidaz en el Congreso,pretendiendo repartir comuniones con ruedas de molino a sus creyentes…mientras ellos, vemos como se las tragan con la inusitada facilidad de siempre.

Dice el muy FELÓN que quedemos tranquilos, que nos va a legar como un peculiar Míster Proper político para limpiar, en el futuro,todos los potenciales esputos de puta y otras corruptelas…serán QUINCE MEDIDAS,mientras uno queda sonriendo, por no llorar, y cae en la cuenta de lo que dicen por esta sabio Aragón…”hombre de quince oficios, ruina segura”…PAÍS!

Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
Huesca .

 

 

 

MÉDICOS DOLOROSAMENTE HARTOS

Y, porque me ha llegado el eco de que un compañero orl tras acabar una intervención en su quirófano, tuvo que ayudar a otro camarada ginecólogo a practicar una cesárea de urgencia, puesto que la Cia aseguradora de la paciente no llegaba a cubrir la ayudantía quirúrgica.

…Me callo el nombre de la aseguradora, por vergüenza propia y ajena.

Permítanme estas palabras desde la experiencia de medio siglo de ejercicio profesional tanto en la medicina rural, la hospitalaria militar,de urgencias y la medicina privada. Un bagaje de altura y lucha, una atalaya autorizada desde donde poder opinar sobradamente. Porque no puedo seguir callado por más tiempo ante lo que veo está pasando en todos los ámbitos sanitarios y antes de que ,jubilado, todo comience a darme igual y prefiera mirar para otro lado. Harto ya de tanto contradiós como me ha tocado vivir a lo largo de mi galénica vida.

 

Da la impresión de que “la clase sanitaria”pertenecemos a otro planeta, sin tener aún , entre tanta responsabilidad, estrés y trabajo,la conciencia social suficiente tanto sobre nuestro papel en la sociedad como sobre nuestra capacidad de presión profesional ante tanto desdén ,abandono y tomaduras de pelo. Y, ellos,los de arriba,los responsables de la pomada,de sobra saben que,drogados y adormecidos como solemos vivir con la ilusión diaria de nuestra gratificante vocación, hemos sido capaces de soportarlo todo,sin plantes más contundentes. Sufrir las agresiones de todas las partes y de todas las maneras.

 

Así es que ,ahora,llenado el vaso de la insatisfacción y el “bornout”(el estar quemado o“el estar hasta los cojones”,tan castizo y tan nuestro), tenemos que ver cada día como compañeros, hartos ya de tanto desdén y estrés como de falta de tiempo en consulta para ejercer con la mínima dignidad, acaban yéndose a la privada, rehaciendo sus vidas fuera del ámbito sanitario,cuando no llamando a las mismísimas puertas del PAIME( vean,vean en Google de que se trata).

 

Ya porque no han podido seguir expuestos a los niveles de estrés elevadísimos y exigibles, ya porque se consideran incapaces de poder seguir compartiendo tanto el dolor ajeno como su atormentada vida profesional.

 

Y mientras con inmensa indignación y pena tenemos que ver y padecer todo lo anterior, no con menos indignación tenemos también que soportar la agria visión de contemplar todo el silencio oficial sobre el deterioro cada día mayor de nuestro sistema público de Salud, con sus denuncias, sus agresiones, déficit ruinoso, sus inhumanas listas de espera, sus pacientes tirados por los pasillos, etc,etc y sus maltratados profesionales por parte de sus Colegios profesionales y Sindicatos, que callados y callados ante todo lo anterior, o con lamentos de monja, en el mejor de los casos,dan la impresión de pretender vivir con el ánimo de aquél compañero médico que se había casado con una ciega como castigo por no haberla sabido curar….mientras fundan revistillas o charlas para maquillar al muerto a la vez que pretenden con ello lavarse sus pobres caras.

 

Ay, nuestros Colegios profesionales, con su eterna inmadurez en la defensa de los intereses de los médicos,cuando no contratando un servicio jurídico tan capaz de defender a sus colegiados por las mañanas contra el mundo y, por la tarde,al mundo contra sus colegiados. Así, con un par. Tenemos casuística.

 

Ellos, los defensores de la Sanidad Pública, pero ajenos a los padecimientos de las increíbles listas de espera y tanto otras lamentables cosas ( contratos médicos de un día,turnos doblados,etc)…en el colmo de la incoherencia estatutaria y la desvergüenza más acreditada. Sí, porque ellos y los otros, los políticos de las verdades únicas, de sobra lo conocemos y sabemos,no duden de que van a poder recurrir al “alcorce” necesario, a los amiguetes hospitalarios, para una atención más pronta ante una necesidad personal o familiar, a la vez que defendiendo cínicamente lo público sobre lo privado, decía.

 

Y, uno, curtido en mil batallas, siempre valorando y defendiendo la libertad de elección tanto en medicina como en cualquier otro ámbito,cuál bien supremo de la democracia,,cuando los oigo con sus sandeces, no deja de estar pareciéndome oír, como en la consulta, las fantasías alucinatorias de cualquier posible demencia.

 

Comencé siendo médico rural y fuí feliz estando 24 horas al día dedicado a mis marginados,pobres y alejados pacientes de la civilización. Sin guardias ni sustituciones fáciles, pero fue mi elección y mis pacientes, a cambio de mi sacrificada vida, me pagaban voluntariamente una “iguala”, que todos aceptábamos como solidaria y justa. Pues bien, aquél invento de siglos, aquél adelantado win/win peculiar, llegó la izquierda, en su revanchismo de los años ochenta y se lo cargó como tantas y tantas otras cosas posteriores, como se cargaron posteriormente la Sanidad militar, los hospitales provinciales, las Casas de Socorro y toda la Beneficencia dependiente de las Diputaciones provinciales, para llegar al totum revolutum actual en que ,mezclado todo, como en una loca centrifugadora,ya nadie queda conforme con lo que tiene, mientras casi todas las plantillas de mires donde mires, te dan la impresión de que viven con la sensación de estar asistiendo a su propio funeral en vida. Sin apenas minutos ni ánimos para compartir tiempo, compasión y consuelo hacía sus pacientes…y, nuestros pueblos sin médicos. Malditos iluminados.

 

Así es que, como decía, muchos de ellos,algunos compañeros, si pueden, intentan pasarse a la privada o emigrar,para poder ejercer sin intermediarios, sin comisarios políticos ni moscas cojoneras, buscando una praxis mucho más liberada de tanta estupidez burocrática y pérdidas de tiempo innecesarias. Sin tener que soportar tanto desdén mutuo entre ellos y gerentes,como a tantos y tantos pacientes angustiados, cabreados y furiosos a su alrededor. De sobra lo sabemos,que el infierno puede no ser el fuego eterno sino el tener a un sectario o un tonto pegado a tu pata todos los días.

 

La Sanidad privada, la que propicia la libertad, sin que el campo tenga puertas y como hace toda la Europa más evolucionada. O, como hacemos con las farmacias, los notarios, los dentistas,las universidades privadas o las empresas de obras públicas.¿Porqué no querrán verlo nuestros sectarios de todo pelaje?¿Porqué, con su defensa de lo público y todo su mal olor, son capaces de haber echado a casi trece millones de españoles hacia el aseguramiento privado, hartos ya de comulgar con sus intragantables ruedas de molino?

 

Dicho sea todo lo anterior como una mínima parte de lo que podría seguir contándoles. De todos los atropellos sufridos cada día por nuestra querida profesión médico-sanitaria.

 

En La muerte de Iván Illich, de Tolstói, acaba diciendo el moribundo personaje …”de que sirve engañarme, acaso no ven todos que me estoy muriendo, entonces, porqué persisten en hacerlo”?…Malditos mentirosos, malditos…,así es que dejad de mentirme”. Pues eso.

 

Luis Manuel Aranda

Médico Otorrino

De la Sociedad española de médicos escritores

 

Ah…La COMPAÑIA ASEGURADORA de marras, compruebo como en su baremo de 2.015, el único que he podido consultar, por una CESÁREA pagaba…400 euros.

 

 

LA TITULITIS POLITICA

O de como un conocido pasó de ser un perfecto Don Nadie
a ser un guapo electoral…Borges dixit

Hace ya demasiados años, y como si el buen Dios quisiera conformarme un poco dentro de la pena de mi destierro,me regaló al llegar a Huesca y destinado como médico militar, a un sabio vecino, a un auténtico altoaragonés, de contundentes formas, del que aún recuerdo lindezas como esta…”mira, Luis, a mí que no me den dinero, que me pongan donde lo haya, que ya me lo iré cogiendo yo”, al hilo de las cosas que comenzaban por la política.

Y, años después,tras entrar en la intimidad de sus problemas, llegó a confesarme, casi con lágrimas en los ojos, que no sabía que hacer con uno de sus hijos,un vago de siete suelas al que solo gustaba, para desesperación familiar, ir a ver las obras en marcha por la ciudad y opinar sobre todo lo humano y lo divino.

Este chaval me va a matar, nos va a quitar la vida, solía decirme!.

Pero apareció por entonces la milagrosa transición democrática del setenta y ocho con sus partidos políticos y todas las libertades del mundo. La gran cucaña sobre la que podía ascenderse hasta el premio de la cumbre siendo, tan solo, un hábil trepador. Y como dícese que todas las especies dentro de su inteligencia evolutiva saben ir diseñando su carga genética de forma más acorde con los tiempos que les va tocando vivir, de la misma manera que los tiburones han desarrollado unos ojos más grandes que los labios de la Belén Esteban, y aunque su pobre y sensata madre estuviera harta de decirle aquello tan sabio de…”ojito donde te metes, que las malas compañías pueden torcerlo todo”, él, habiéndose enterado un buen día de que había un acto electoral en el Palacio de la Diputación, decidió ir a ver, como hacía con las obras.

Bendito día ,el de su iluminación, su bautismo civil : el antes y después en su existencia, tras ver a aquél embelesado y respetuoso y enardecido auditorio, aplaudiendo a rabiar a los dos personajes que no paraban de ofrecerles Ejes Transpirinaicos, si les votasen, para ponerles París a tiro de piedra.

A la salida, no resistió la tentación de enterarse de si aquellos “dos lumbreras” procedían de alguna universidad relumbrante y tras cerciorarse que eran autodidactas, simples mortales, como él mismo, acabó exclamando…gracias,buen Dios, por haberme mostrado el camino, para ir al día siguiente a sacarse el carnet de afiliado y empezar de monaguillo, como en cualquier Iglesia, bien a pasar el cepillo,bien a pegar carteles.

Y el chaval los pegaba tan bien, que pronto sus jefes acabaron por darse cuenta y no tuvieron inconveniente en incluirlo en una concejalía, para intentar lanzarlo como político emergente, aunque pudieran ser conscientes de que su curriculum laboral pudiera tener más agujeros que un queso Gruyere.

Pero como se fijaba mucho,aparte de ser un discutidor patológico, pronto aprendió que debía de investirse con el formato snob y cultureta político al uso, y olvidando todas las normas exculpatorias posibles, dictadas hasta entonces y desde la noche de los tiempos por el recato y el sentido del ridículo, tras recibir su primer sueldo,se lanzó a disfrazarse con el arquetipo de profesional político al uso, llenándose las muñecas de pulseritas, las auténticas claves de que sus manos no venían de trabajar…

sus pulseritas y sus abalorios, los de la performance de ir como exhibiendo que no daban ni golpe…de ser como el dueño del cortijo.
Pues bien,estuvo felizmente instalado en su nuevo estatus, sin mayores exigencias, hasta que un mal día, a un periodista atravesado se le ocurrió la impertinencia de preguntarle por sus estudios, ante lo cuál y casi tiritando de pavor, acabó por acordarse de que había sido peón de albañil durante un verano, para acabar diciendo…sí, si, yo he sido “colaborador inmobiliario”.Y, como su titulación vió que se aceptaba sin mayores preguntas, en las sucesivas ocasiones, fue creciéndose y creciéndose, engordando su curriculum, como tanto y tanto otro político de este país, tan lleno de embriagados personajes por sus propias y patológicas vanidades.

Mientras, el resto de los ciudadanos, los sufridos votantes y auténticos dueños de esta finca llamada España, un día sí y otro también hemos venido quedándonos estupefactos, paralizados, al ver como la profética y Orteguiana Rebelión de las masas cada día se nos hace más presente.

A los ciudadanos que hemoss crecido poco a poco, armoniosamente,humanamente,lentamente, como desde siempre había venido avanzando la Humanidad. Sin quemar etapas y sin tener que subirnos a ningún partido político ni ONG alguna desde los que mirar a los demás por encima del hombro…nosotros, los que como diría el gran Montaigne: “Vivimos con la única guardia y centinela en nuestra casa, que la que nos procuran los astros”.

Lo decía el cultísimo Montaigne, mientras los de mi andaluz pueblo, menos cultos, pero más próximos a África y más primarios, dicen otras cosas, como aquello,sin desperdicio, del proverbio africano…”al mono, cuánto más se sube al árbol, mucho mejor se le puede ver el culo”.
Ay, mi pueblo, tan sabio como lejano, tan heredero de Séneca, nuestro vecino cordobés.

Perdonen, pero tengo que dejarles, porque me llama mi señora a cenar…que ha preparado unas chistorras que nos ha traído el hijo de Pamplona…PAÍS!!!

Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
Huesca

 

MAMARRACHO: Persona o cosa ridícula, despreciable, con defectos y sin valor…del diccionario

Les confieso que la palabreja no dejó de atormentarme mientras perplejo,ruborizado y escandalizado, como muchos de entre Vdes, le oía el otro día en el Senado, al extremo de que no sabía si apagar la tv o castigarme oyéndolo para cargarme de razones.

Hasta llegó a ser divertido oír a nuestro Presidente, como intentando jugar al ratón y el gato, tras haberse aprendiendo en su viaje a China, unos días antes, la máxima de los TRES MONOS SABIOS, tan enraizada en su filosofía moral. Como recordarán…esa de” no ver el mal, ni oírlo ni decir nada sobre él”, con todos los añadidos e interpretaciones políticas adicionales que sabemos.

Nuestro Presidente, declarando con el piloto automático puesto, como si le hubieran implantado un chip, tan capaz de no dejarle mudo de vergüenza o en parada cardíaca,como de hacerle repetir ante cada una de las preguntas que se le hacían…

NO SOY CONSCIENTE – NO ME ACUERDO – NO LO SÉ – LO DESCONOZCO – NO SABRÍA DECIRLE!!!

Cuando no, recurriendo a la burla y al sarcasmo para,sin poder evitarlo,aflorar psicoanalíticamente hablando,toda la realidad de su subconsciente profundo al respecto de las instituciones politicas… Esto es un CIRCO-lleno de INQUISIDORES-lleno de DIFAMADORES-una MÁQUINA DEL FANGO.

Y mientras nuestra indignación podía ir subiendo, no se nos venía a la mente otra cosa que el perseguido calamar expulsando toda su enmascaradora tinta.

Pobrecillo y patético hombre, el de sus manidas y envilecidas palabras, saliendo al estrado, una vez más, sin la menor autocrítica.

El Presidente trilero, el del sempiterno ethos de macho alfa pretendiendo hacernos comulgar con ruedas de molino: el de SE PUEDE GOBERNAR SIN MAYORÍA PARLAMENTARIA y tan capaz de cambiar de opinión como de gafas, según la necesidad…ya en el Falcon, con las del Rayban explorador, intentando parecerse al comandante de la nave o al puto amo, que diría otro patético personaje político o como en el otro día, con unas más grandes, como las del intelectual Woody Allen o nuestro apreciado Fco. Umbral, para darle más tronío a su comparecencia… a la cosa.

Mientras los sufridos españoles necesitamos cada día menos gafas para ver todas las chulerias y sinrazones políticas del hombre de la sonrisa irónica y, posiblemente, el único mago del mundo capaz de salir desde un desvencijado Peugeot para pasar a un reluciente Falcon y sin haber ganado elección alguna.

Su Sanchidad bien es verdad que mostraba una forzada sonrisa, por la que podía colársele, entreverse su acojonamiento, y con perdón ; incluso tras alguna de sus carcajadas, intentando como hacer presente el circo de Gaby, Fofó y Miliki del que hablaba,no hacía otra cosa, en mi modesta apreciación, que manifestar, una vez más ,su total falta de escrúpulos tanto hacía los demás como a cualquier tipo de palabra dada o promesa hecha a todos nosotros.

Y si lo quieren,aún más,hasta su total falta de cultura, sin incluso saber recordar aquél consejo tan sabio del sabio Epicteto…”No te rías con estrépito, ni a menudo con desmesuramiento”.

Pero, lamentablemente, de sobra sabemos los médicos que la moderna enfermedad de la SINVERGONZONITIS aguda pude presentar todos los síntomas actuales y hasta muchísimos más.

Miren, nos ha ofendido tanto y tanto este personaje, con todas sus mentiras y pactos contra natura, que ha conseguido trasladar su ofensa incluso hasta lo más profundo de nuestras almas, intentando hacernos creer que todo lo ha hecho por el bien de España, como si fuéramos unos imbéciles.
Y acabo, mientras para consolarme, recurro a dos cosas, a nuestro sabio refranero, a eso de …”No hay Gobierno que perdure ni mal que cien años dure”, y a otra cosa de carácter histórico, si me lo permiten…

Sí, a aquél Kruschew que un buen día acabó no solo echando a Stalin, sino desvelándonos posteriormente todas “las interioridades” que, contra natura, llegó a cometer.

POSDATA…Como ya he referido en algún otro escrito, y porque aún me quedan espinas en el alma ,dado que tanto mi pobre abuelo Luis como mi propio padre, tras acabar nuestra incivil guerra, tuvieron que pasar, como comprometidos socialistas, mil penalidades ya en campos de concentración ya en checas de larga estancia …y ellos, desde donde residan, son los que me han ayudado y obligado a encontrar todas las palabras anteriores.

Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
Huesca


domingo, 25 de enero de 2026

LOS TEMBLORES DEL AVE Y DE TODOS NOSOTROS

 

Un hombre sólo suele escribir cuando está borracho de algo…F.Pessoa (El libro del desasosiego)

Hace poco salí leyendo desde Málaga en su AVE, como suelo hacer, y sentí lo mismo que cualquiera de nosotros hemos podido sentir en cualquiera de nuestros viajes. En un momento determinado y pasada Córdoba, tuve que dejar la lectura, tras comprobar como el tren, a la vez que reducía la velocidad, comenzaba un molesto traqueteo más propio de aquél tren tranvía Linares-Baeza en el que hacía mis viajes de joven estudiante hacia los Madriles.

Y al meneíllo, aunque chocante, no le concedí la mayor importancia. Cosas de alguna obra puntual, pensé, mientras aprovechaba esos minutos de imposible lectura para caer en la cuenta de lo difícil que le resulta a este exiliado andaluz el tener que alejarse de la auténtica patria de la infancia y adolescencia hacía este tan alejado como frío Pirineo.

Lo que entonces no podía imaginar es que ese cortísimo trayecto, tan tristón y de saudade lleno por mi parte, pocos días después pasaría a nuestra personalísima memoria como pudo pasar la batalla de Bailén o la de Las Navas de Tolosa. Aquellas, contra franceses o musulmanes y esta tragedia de Adamuz, como demostración inequívoca de que la política democrática ha venido mucho más a resolver los problemas de los políticos que los del sufrido pueblo de Dios,de todos nosotros.

Por eso ahora, y tan afectado como todos Vdes, no puedo evitar el tener que coger la pluma, aunque pudiera estar muchísimo más cómodo leyendo. Buscando el necesario desahogo, el escribir por no llorar, tras ver a ese pobre chaval de la edad de mi nieto, como refería vía tv.,el haber sido el primero de encontrarse con ese terrible como remedo de campo de batalla de la Primera Guerra mundial, pero alrededor de unas modernas vías de tren. Pobre chaval, pobres todos nosotros.

Sí, porque acabamos de comprobar, una vez más, como aunque podamos estar envueltos por una burbuja política que quiere hacernos creer que es como un gran útero materno protector, la tozuda realidad, la de una desgracia tras otra, no deja de revelarnos de nuevo como ellos, los políticos, no han hecho otra cosa que asaltar nuestros dineros y tranquilidad, para eso, para como diría el gran D. Miguel de Unamuno…”quitarnos la soledad y no darnos ninguna compañía”.

Aún ni nos habíamos recuperado del espanto de hace unos días,viendo ahogándose, más solos que una almeja, a las pobres gentes de Paiporta y sus malditos e infernales barrancos vecinos, cuando acabamos de enterarnos de que, de nuevo, los últimos muertos del AVE han podido estar muertos desde el día siguiente en que sus trabajadores ya hubieran denunciado y anunciado el que algo olía a podrido y aún podía oler más si no se limpiaba el pestilente estado de las vías en dicho tramo, porque iban andando entre arenas movedizas, mientras ellos, los políticos responsables, preferían estar en sus politiquerías de mierda de todos sus días.

Aburriéndonos un día sí y otro también con que si por Extremadura o por Madrid, deberían de pasar solo ovejas churras o merinas.

Qué espanto, qué dolor. Y uno que por edad y oficio ha tenido que vivir y padecerse ya la Riada de Biescas, ya la muerte natural o por suicidio de muchos jóvenes soldados, durante mis muchos años como médico militar, ahora, viendo las desgarradoras escenas de la TV, no puedo dejar de sentir y reflexionar sobre como han cambiado las cosas. Las formas de enfrentarnos a las tragedias. Entonces, sin psicólogo alguno a mano, pero muy convencidos de que ante un padre, por ej. que ha perdido a un hijo de veinte años, no hay ni palabra ni palabrería alguna con la que calmar el desgarro de un alma desesperada, sencillamente porque bloqueados todos sus sentidos, solo se puede sentir el vértigo del vacío y ante ello, lo único capaz de consolar, es el abrazo o el hombro amigo sobre el que llorar y apoyarnos, para no caernos también nosotros. Demasiadas y terribles experiencias tengo al respecto.

Por eso ahora, un servidor, al dolor de todo lo física y espiritualmente vivido y visto, suelo añadirle otro personalísimo quebranto, no puedo evitarlo, al ver al psicólogo de turno intentar curar con palabras a las heridas del alma, como si esas vendas pudieran poner contención a la gangrena.

Perdonen, ya ven, paso de raíles a psicólogos y de ellos a políticos ineptos, irresponsables que nos sobran y que ni siquiera tienen la vergüenza de haber dimitido ya. Perdonen los trastabilleos de mi pluma.

Olvidan estos nuestros políticos que todo debería de tener un límite, pero nada parece haber cambiado desde hace años ; sí, porque por los años sesenta y por Madid, ya se decía que…
“Por el caminito del Pardo/
y en llegando hacía la ermita/
Hay un letrero que dice/
Maricón el que dimita”.

Pues ya ven, aquí sigue sin pasar nada, aunque muchos de nuestros mandamases petimetres e ineptos para cargo alguno, únicamente puedan vivir apesebrados solo para aparentar… para intentar pasar como la personificación de la estupidez y la incompetencia.

De sobra lo conocemos…POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS (Mateo 7/16). Ya saben, aquello de que la verdadera naturaleza de una persona o enseñanza se revela a través de sus acciones o resultados, no por sus palabras o apariencia. Pues eso

Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
Huesca

 

Tiene los mimbres de la propia vida. Hecha de vivencias agridulces, posiblemente tan diferentes entre sí, que de su buena o mala condimentación previa, puede resultar desde un liberador estofado a la pérdida del cielo en la propia tierra.

Los médicos también podemos acabar de la misma manera, tras completar bien una vida llena de auténtico significado, tratando y resolviendo los problemas de gentes más o menos necesitadas, o por el contrario, liberados, decía, si se ha tenido la desgracia de ejercer en un pequeño horno existencial, de esos que llegan a quemar, ya por presión asistencial, por falta de tiempo o medios, por los riesgos inherentes a la especialidad, neurocirugía. por ej., o incluso por algo más elemental, por haber tenido que llevar colgado de la chepa, todos los días, al incompetente y digitocrático compañero político de turno, más proclive al estudio del coste-productividad-efectividad y a mirar por encima del hombro a los camaradas, que a estar tras las crudas tragedias humanas o el estrés quirúrgico de los demás, los auténticos sufridores de la Cosa. Algo que hicieron, sin duda, y salvo honrosísimas excepciones, por no tener talla, implicación o empatía capaces de conmoverse de continuo con los pequeños o grandes problemas de sus pacientes…los usuarios, como despectivamente les gusta llamar últimamente, mientras la mayoría de sus compañeros prefirieron desde siempre quedarse al pie del cañón y pensando, divertida y desdeñosamente al verlos, en el viejo y certero refrán…”herradura que chacolotea, clavo le falta”.


Pues bien, bocetadas las dos posibilidades existenciales de ser médico, ahora sólo quiero pensar en aquellos compañeros que han disfrutado del inmenso placer de ser hombres prácticos resolviendo de continuo los problemas que realmente ayudan a vivir mejor a los demás, ya teniendo que tomar decisiones vitales, como comunicando malas/buenas noticias con la mayor humanidad y sensibilidad posibles, ya preocupados además por superar toda la ansiedad y estrés inherente al duro y diario ejercicio y que han vivido muy en serio toda la vida para hacer cosas muy serias, mientras veían a su alrededor la eterna dejación y dejación de responsabilidades en todas las luchas no luchadas tanto por parte de la Administración sanitaria como del propio Colegio profesional, capaz, eso sí, a toro pasado, de crear un organismo asistencial para tratar y socorrer específicamente al médico quemado o adicto a las mil cosas a las que puede conducir la mala o estresada vida profesional, cuando previamente ni han sabido ni querido prevenir nada en una lucha que pudiera haber mejorado las condiciones de un digno y remunerado ejercicio. Su única justificación legal y ética.

Microtraumas todos ellos que al fin y a la postre han existido como marginales a nuestras esencias hipocráticas y que con pequeñas tiritas en el alma las hemos ido sobrellevando, de la misma manera que hemos crecido desde siempre con la idea de que se nos puede querer, pero que a la vez, el sentimiento tiene una clara ambivalencia…se nos desea no volver a vernos nunca más (que del médico y el mulo, cuánto más lejos, más seguro, dicen por mi andaluza tierra).

Valgan todas las pinceladas previas para acabar ahora con el cuadro final que nos ocupa, el de la cruel, inevitable y fatídica realidad de la forzosa jubilación. Palabras, pensadas y dichas en homenaje a mi compañero y amigo del alma, el Dr. X, con alma galénica hecha de los mimbres antedichos y que ha dedicado toda su vida profesional de especialista a la estricta ciencia oficial, llegando incluso a dirigir de continuo tanto tesis doctorales como esforzados y valiosos proyectos de investigación. Pues bien, quince días antes de cumplir la edad de jubilación, recibió la famosa carta , comunicándole la rotura oficial de todos los puentes, de todos sus vínculos emocionales y profesionales con pacientes y lugar de trabajo. Diciéndole, vamos, que se considerase amortizado, y que por tanto, tanto las tres tesis doctorales que dirigía, como los dos proyectos de investigación que llevaba entre manos, que muy bien, que les importaban un rábano.

Y mi amigo pasó unos días terribles, como esos pacientes que considerándose terminales se aferran desesperadamente a la esperanza, a su continuidad, sencillamente porque, cosas de sabio, había olvidado que era tan mortal como el resto, absorto como vivía en trascenderlo todo en su quimérico viaje vital de excelencia y sobreesfuerzo personal y profesional. En su personalísimo calvario, en la travesía personal hacía la nada, hasta hemos tenido tiempo para las bromas y la ironía, antes de emigrar, de salir.

Hace poco me decía, Luis, ya ves, los médicos hacemos una singladura vital inversa a la política. En ella, cualquier chiquilicuatre puede acostarse siendo un perfecto Don Nadie, para levantarse al día siguiente siendo un atildado Congresista, mientras nosotros, ya ves, pasar del ser al no ser sólo depende de correos. Y hemos hablado, como no, de que la dichosa carta, con su cruel toque de clarín, anunciador de que hay que cambiar de tercio, no hace sino invitarnos a retirarnos a los corrales, a nuevos libros, aficiones y menesteres, que nos hagan olvidarnos pronto del lugar de trabajo, a donde si vuelves, ya puede que nadie te salude, conozca o sonría, aunque siempre puede quedar el recurso de dejar en su puerta y por la noche un ramo de flores sobre la tumba de tantos sueños y gratos recuerdos, como por ej.:
el de la ansiedad y emoción de pasar consulta cada día/ el de la sensación profesional de formar parte de algo importante/ el de las pequeñas bromas que solíamos gastar a los pacientes para librarles de su estrés antes de entrar en el quirófano/ el de la jovialidad y entusiasmo que ejercían sobre nosotros nuestros pacientes con su fe/ el de la intensa euforia del quirófano, cuando todo había salido bien.

Convencidos, en suma, con el Dr. V. Fuster y el Dr. Marsh, neurocirujano inglés, Buda y la Biblia, entre tanto y tanto sabio consejero, de que “la ruta más fiable hacía la felicidad personal es y ha sido hacer felices a otros”.

Posdata: Mi amigo, el Dr. X, médico y avezado navegante, siempre me comentaba una máxima griega mientras navegábamos antaño en su Coronado por las Baleares…”navegar es necesario, vivir no lo es”; por eso, ahora, no ha dudado en seguir ejerciendo en un hospital francés en donde han sabido valorar y aprovechar toda su ciencia y experiencia. Y próximo a los Pirineos, todas las mañanas, tras levantarse, no es capaz de comenzar la jornada sin abrir previamente la ventana para saludar a su querido y próximo país, mientras practica un liberador, íntimo y sonoro corte de mangas que pueda llegar hasta el Ministerio de la exMato, aquella pintoresca persona que desconocía como habían podido llover los Jaguar sobre su garaje.

Luis Manuel Aranda

Médico- Otorrino