miércoles, 28 de enero de 2026

 

Al periodista local Sr. García A…EL Advenedizo

Y tan extranjero como yo mismo, paracaidistas caídos desde otras tierras, años ha. Un servidor, tras haber aprobado una dura oposición de médico militar por los Madriles y él, de la mano de su mentor, el Sr. Angulo q.e.p.d, director entonces de El Diario del Altoaragón . Lo digo, porque llegamos con bagajes diferentes, yo, sin hipoteca personal alguna, y él,con la de la fidelidad y obediencia debida a la parte contratante de la primera parte. Importante matiz.
Meses llevo mordiéndome la pluma, así es que escribo finalmente, porque aún no me he perdonado el no haber contestado en su momento a sus arbitrariedades profesionales, tras haber padecido el que no fuera ni socialmente justo ni profesionalmente ético como director de periódico, tras haberse jactado y dicho que había nacido para la libertad, para a continuación ponerle puertas a la sagrada libertad de expresión ajena, anteponiendo su sentido de la amistad y de la fidelidad propia a lo anteriormente dicho.
Pues bien, con ser grave la cosa, aún lo es más si uno, concernido por sus palabras, fuera doblemente engañado tras hacerse suscriptor en su momento de su nueva aventura digital, creyendo en que eso del posible timo del toko mocho no iba a estar hecho para su provecta edad…y, sin embargo, me hizo picar como a un imbécil. Me explico.
Verán, este señor, siendo Director de El Diario del Altoaragón, no tuvo inconveniente alguno en ir publicándome en su distinguida Tribuna Altoaragonesa, hasta que un buen día y tras encontrarme entre los que corrían en aquél atentado de las Ramblas catalanas, el terrible 17/agosto, y porque la rabia lo exigía, le envié al día siguiente un articulo que censuró, pidiéndome que suprimiera doce líneas…”porque invitaban al odio racial”, como si uno, a su edad y con su nombre y apellidos no pudiera invitar a los demás a lo que le saliera…de la pluma. Guardo sus correos, como comprenderán.
Así es que, tras negarme mi sagrado derecho, decidí enviarlo en el futuro allá adonde deberían de vivir siempre los cobardes, aunque pudiera entender el que con el pan no se juega y comprendiera que él, entonces se debiera ,no recuerdo si a la línea editorial de su entonces jefe,el Presidente de la socialista Diputación o a la aún más poderosa dueña del Grupo Henneo.
Pero un buen día, viendo correr lágrimas por la calle, pregunté y me dijeron que procedían de su domicilio, tras haber sido expulsado de su puesto y los motivos, prefiero callarlos, quedan en el cartucho que siempre suele guardarse por sí…
E inevitablemente,el pobrecillo, intuyendo el negro panorama para su edad y en esta pequeña ciudad, cayó, según nos contaba él mismo y sin pudor alguno, en una inevitable depresión, pero como aún le quedaban tanto amigos agradecidos de su tiempo influyente anterior como gentes buenas en su entorno, no dudaron en arroparlo y hasta llegaron a concederle el honor de que llevara las Relaciones Institucionales de la Asociación HuescaSuena, nada más y nada menos, mientras el hombre iba alumbrando una criaturita digital…eldiariodehuesca.es, desde donde dias después comunicaba urbi et orbi que por fin fin íbamos a disponer en Huesca de un espacio de libertad ,muy por encima de la bajeza física y moral de alguno de sus políticos y de cualquier bastardo interés personal.
Así es que como siempre he disfrutado con la caza, no dudé en ponerle la primera trampa/test y le envié un articulo-
libelo contra el que se hubiera sustituido, política y arbitrariamente hablando, la calle Ronda de la Estación por el nombre de su anterior jefe y mentor, q.e.p.d, mucho más censor y ágrafo que él mismo;incluso muchísimo menos notable que otras personalidades presentes e históricas de esta pequeña ciudad.
Y, el muy ético, creo que hasta imprimiendo mis palabras, acabó por llevárselas en la mochila al monte…ya saben. Todo un detalle.
Superé el trauma, siguiendo su ejemplo y entereza, para intentar días después desenmascarar a un tóxico y pseudoperiodista local, que a fuerza de falsear historia y biografía, hasta había hecho creer al paisanaje que se había formado en la Universidad de la calle Canellas, donde se formó también el insigne Presi bancario que día sí y otro también pontifica en su medio sobre lo que haga falta y con el mismo descaro que el anterior.
Y le faltaron minutos para publicarlo de inmediato. Debería de tener tantas ganas de comunicarlo como falta de valor para haberlo hecho él mismo muchísimo antes.
La cosa me animó a seguir poniéndole cepos para comprobar hasta donde llegaba la verdad o falsedad de sus columnas fundacionales hablando de su pretendida heroicidad periodística, tan virgen como comprometida.
Hasta que hace meses, lo sometí a la auténtica “prueba del algodón”, mediante un articulo en que ,una vez más, reivindicaba mi derecho al honor y la dignidad, volviendo a denunciar una vez más, como se me había expulsado años atrás de la Asociación antedicha, por haber sido el primer rastreador/Covid/Huesca. Sí, porque habiéndome enterado una semana antes del confinamiento y de forma totalmente azarosa de que se estaban muriendo muchos pacientes por Neumonías sin tipificar, decidí en su grupo de Wasap dar la alarma.Y, COMO SI HUBIERA SOLTADO UNA COZ EN UNA CUADRA, inmediatamente fuí a mi vez, coceado y expulsado, sin que aún, a día de hoy, se me haya pedido perdón, incluso por él mismo, tan verborreico para otros mil desustanciados “bolos sociales”.
Y la pruebecita de marras, aún tenía una segunda parte, denunciando el que aunque yo hubiera fundado la Casa de Andalucía y siguiera siendo el socio número uno, un individuo/laurel, y de cuyo nombre prefiero ni acordarme,de esos de tener el don de estar en todos los guisos, y a pesar de que no tuvo inconveniente alguno en hacerme la vida imposible desde el primer día,( supongo que por aquello tan psicoanalítico de matar al padre para conseguir la mayoría de edad y anular cualquier ascendencia prestigiosa posible), y a pesar de que llevara años y años parasitando la Casa, e incluso tras haber dejado a su hija como Presidenta…manda esa cosa! , no paró en prejuicios y con un par, acabó por enviarnos a los socios una “peculiar carta/encíclica de despedida”, en la que, desvergonzadamente, hablaba de sus logros y larga vida, mientras ocultaba la de un servidor,su fundador. Ja,ja,ja…!,hablando el pobre de la teoría de la relatividad, pero procurando, tan miserable como aviesamente, no nombrar a Einstein, vamos…y con el debido perdón por mi chusca comparación.
Juzguen Vdes. mismos sobre la altura personal y moral del personaje.
Así es que, como comprenderán, de la prueba del algodón, el sr. Advenedizo,salió auténticamente manchado, periodisticamente hablando.
Sí, porque de nuevo, me escribió diciendo que no podía publicarlo porque era muy duro con mis juicios de valor, mientras olvidaba que no hacía más que pretender lavar mi honor ,mientras él por contra…eso, a lo único que aspiraba era tanto a seguir haciendo “sus colaboraciones” en la Casa de Andalucía como a no molestar a sus “influyentes” amigos de la Asociación que casi le había nombrado Ministro de Asuntos exteriores…nivelazo!!!
Él, siempre un periodista de interesados silencios y más presto a envanecerse en sus vulgares bolos de supervivencia. Que de sobra lo sabemos y él aún más, el que si una vida profesional tiene sus descuidos, se sale de madre o de línea editorial o no lleva bien las cuentas, puede incurrir en pecados pagados con el destierro.
Escribo, comprenderán, con el necesario desahogo e ironía como para intentar tapar las mentiras de este periodista que se vende como químicamente puro, a la vez que, procuro, poner mi granito de arena en el ámbito de la libertad, de la misma manera y rabia con que he venido escribiendo contra cualquier otra cosa que, por ir desmoronándose, no han dejado de poner en peligro tanto la verdad como nuestra quebradiza Democracia y más aún ahora, en que todos comenzamos a exigirnos y a ponernos de acuerdo en que incrementar la transparencia y la objetividad de la vida pública debería de constituir casi nuestro primer mandamiento como demócratas y ciudadanos limpios de polvo y paja, sin adscripción política alguna; en esta complicada época, en que unos, los politicos, no dudan en gobernar sin tan siquiera la participación de las Cortes, mientras Vd. mismo, Sr. Advenedizo,dolorosamente lo hemos comprobado, desde su consuetudinaria logomaquia, no hace sino comprometer nuestra sagrada y constitucional libertad de expresión.
Me hubiera gustado despedirme atentamente, como suele hacerse.
POSDATA…Los médicos militares, cuando algún soldado nos preguntaba sobre temas sexuales, siempre le contestábamos…”si no eres casto, sé cauto”. Pues eso.
Ah,y para terminar, había pensado en iniciar una demanda judicial contra Vd. y sus “asechanzas” profesionales, pero un querido abogado amigo, y tal como está el patio, me aconseja esta vía de liberación y compensación espiritual, mucho más rápida y menos costosa contra su engañosa y poco ética praxis profesional. Alguien tenía que decírselo.

Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
Huesca

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