Al periodista local Sr. García A…EL Advenedizo
Y tan extranjero como yo mismo, paracaidistas caídos desde otras
tierras, años ha. Un servidor, tras haber aprobado una dura oposición de
médico militar por los Madriles y él, de la mano de su mentor, el Sr.
Angulo q.e.p.d, director entonces de El Diario del Altoaragón . Lo digo,
porque llegamos con bagajes diferentes, yo, sin hipoteca personal
alguna, y él,con la de la fidelidad y obediencia debida a la parte
contratante de la primera parte. Importante matiz.
Meses llevo mordiéndome la pluma, así es que escribo finalmente, porque
aún no me he perdonado el no haber contestado en su momento a sus
arbitrariedades profesionales, tras haber padecido el que no fuera ni
socialmente justo ni profesionalmente ético como director de periódico,
tras haberse jactado y dicho que había nacido para la libertad, para a
continuación ponerle puertas a la sagrada libertad de expresión ajena,
anteponiendo su sentido de la amistad y de la fidelidad propia a lo
anteriormente dicho.
Pues bien, con ser grave la cosa, aún lo es más si uno, concernido por
sus palabras, fuera doblemente engañado tras hacerse suscriptor en su
momento de su nueva aventura digital, creyendo en que eso del posible
timo del toko mocho no iba a estar hecho para su provecta edad…y, sin
embargo, me hizo picar como a un imbécil. Me explico.
Verán, este señor, siendo Director de El Diario del Altoaragón, no tuvo
inconveniente alguno en ir publicándome en su distinguida Tribuna
Altoaragonesa, hasta que un buen día y tras encontrarme entre los que
corrían en aquél atentado de las Ramblas catalanas, el terrible
17/agosto, y porque la rabia lo exigía, le envié al día siguiente un
articulo que censuró, pidiéndome que suprimiera doce líneas…”porque
invitaban al odio racial”, como si uno, a su edad y con su nombre y
apellidos no pudiera invitar a los demás a lo que le saliera…de la
pluma. Guardo sus correos, como comprenderán.
Así es que, tras negarme mi sagrado derecho, decidí enviarlo en el
futuro allá adonde deberían de vivir siempre los cobardes, aunque
pudiera entender el que con el pan no se juega y comprendiera que él,
entonces se debiera ,no recuerdo si a la línea editorial de su entonces
jefe,el Presidente de la socialista Diputación o a la aún más poderosa
dueña del Grupo Henneo.
Pero un buen día, viendo correr lágrimas por la calle, pregunté y me
dijeron que procedían de su domicilio, tras haber sido expulsado de su
puesto y los motivos, prefiero callarlos, quedan en el cartucho que
siempre suele guardarse por sí…
E inevitablemente,el pobrecillo, intuyendo el negro panorama para su
edad y en esta pequeña ciudad, cayó, según nos contaba él mismo y sin
pudor alguno, en una inevitable depresión, pero como aún le quedaban
tanto amigos agradecidos de su tiempo influyente anterior como gentes
buenas en su entorno, no dudaron en arroparlo y hasta llegaron a
concederle el honor de que llevara las Relaciones Institucionales de la
Asociación HuescaSuena, nada más y nada menos, mientras el hombre iba
alumbrando una criaturita digital…eldiariodehuesca.es, desde donde dias
después comunicaba urbi et orbi que por fin fin íbamos a disponer en
Huesca de un espacio de libertad ,muy por encima de la bajeza física y
moral de alguno de sus políticos y de cualquier bastardo interés
personal.
Así es que como siempre he disfrutado con la caza, no dudé en ponerle la primera trampa/test y le envié un articulo-
libelo contra el que se hubiera sustituido, política y arbitrariamente
hablando, la calle Ronda de la Estación por el nombre de su anterior
jefe y mentor, q.e.p.d, mucho más censor y ágrafo que él mismo;incluso
muchísimo menos notable que otras personalidades presentes e históricas
de esta pequeña ciudad.
Y, el muy ético, creo que hasta imprimiendo mis palabras, acabó por
llevárselas en la mochila al monte…ya saben. Todo un detalle.
Superé el trauma, siguiendo su ejemplo y entereza, para intentar días
después desenmascarar a un tóxico y pseudoperiodista local, que a fuerza
de falsear historia y biografía, hasta había hecho creer al paisanaje
que se había formado en la Universidad de la calle Canellas, donde se
formó también el insigne Presi bancario que día sí y otro también
pontifica en su medio sobre lo que haga falta y con el mismo descaro que
el anterior.
Y le faltaron minutos para publicarlo de inmediato. Debería de tener
tantas ganas de comunicarlo como falta de valor para haberlo hecho él
mismo muchísimo antes.
La cosa me animó a seguir poniéndole cepos para comprobar hasta donde
llegaba la verdad o falsedad de sus columnas fundacionales hablando de
su pretendida heroicidad periodística, tan virgen como comprometida.
Hasta que hace meses, lo sometí a la auténtica “prueba del algodón”,
mediante un articulo en que ,una vez más, reivindicaba mi derecho al
honor y la dignidad, volviendo a denunciar una vez más, como se me había
expulsado años atrás de la Asociación antedicha, por haber sido el
primer rastreador/Covid/Huesca. Sí, porque habiéndome enterado una
semana antes del confinamiento y de forma totalmente azarosa de que se
estaban muriendo muchos pacientes por Neumonías sin tipificar, decidí en
su grupo de Wasap dar la alarma.Y, COMO SI HUBIERA SOLTADO UNA COZ EN
UNA CUADRA, inmediatamente fuí a mi vez, coceado y expulsado, sin que
aún, a día de hoy, se me haya pedido perdón, incluso por él mismo, tan
verborreico para otros mil desustanciados “bolos sociales”.
Y la pruebecita de marras, aún tenía una segunda parte, denunciando el
que aunque yo hubiera fundado la Casa de Andalucía y siguiera siendo el
socio número uno, un individuo/laurel, y de cuyo nombre prefiero ni
acordarme,de esos de tener el don de estar en todos los guisos, y a
pesar de que no tuvo inconveniente alguno en hacerme la vida imposible
desde el primer día,( supongo que por aquello tan psicoanalítico de
matar al padre para conseguir la mayoría de edad y anular cualquier
ascendencia prestigiosa posible), y a pesar de que llevara años y años
parasitando la Casa, e incluso tras haber dejado a su hija como
Presidenta…manda esa cosa! , no paró en prejuicios y con un par, acabó
por enviarnos a los socios una “peculiar carta/encíclica de despedida”,
en la que, desvergonzadamente, hablaba de sus logros y larga vida,
mientras ocultaba la de un servidor,su fundador. Ja,ja,ja…!,hablando el
pobre de la teoría de la relatividad, pero procurando, tan miserable
como aviesamente, no nombrar a Einstein, vamos…y con el debido perdón
por mi chusca comparación.
Juzguen Vdes. mismos sobre la altura personal y moral del personaje.
Así es que, como comprenderán, de la prueba del algodón, el sr.
Advenedizo,salió auténticamente manchado, periodisticamente hablando.
Sí, porque de nuevo, me escribió diciendo que no podía publicarlo porque
era muy duro con mis juicios de valor, mientras olvidaba que no hacía
más que pretender lavar mi honor ,mientras él por contra…eso, a lo único
que aspiraba era tanto a seguir haciendo “sus colaboraciones” en la
Casa de Andalucía como a no molestar a sus “influyentes” amigos de la
Asociación que casi le había nombrado Ministro de Asuntos
exteriores…nivelazo!!!
Él, siempre un periodista de interesados silencios y más presto a
envanecerse en sus vulgares bolos de supervivencia. Que de sobra lo
sabemos y él aún más, el que si una vida profesional tiene sus
descuidos, se sale de madre o de línea editorial o no lleva bien las
cuentas, puede incurrir en pecados pagados con el destierro.
Escribo, comprenderán, con el necesario desahogo e ironía como para
intentar tapar las mentiras de este periodista que se vende como
químicamente puro, a la vez que, procuro, poner mi granito de arena en
el ámbito de la libertad, de la misma manera y rabia con que he venido
escribiendo contra cualquier otra cosa que, por ir desmoronándose, no
han dejado de poner en peligro tanto la verdad como nuestra quebradiza
Democracia y más aún ahora, en que todos comenzamos a exigirnos y a
ponernos de acuerdo en que incrementar la transparencia y la objetividad
de la vida pública debería de constituir casi nuestro primer
mandamiento como demócratas y ciudadanos limpios de polvo y paja, sin
adscripción política alguna; en esta complicada época, en que unos, los
politicos, no dudan en gobernar sin tan siquiera la participación de las
Cortes, mientras Vd. mismo, Sr. Advenedizo,dolorosamente lo hemos
comprobado, desde su consuetudinaria logomaquia, no hace sino
comprometer nuestra sagrada y constitucional libertad de expresión.
Me hubiera gustado despedirme atentamente, como suele hacerse.
POSDATA…Los médicos militares, cuando algún soldado nos preguntaba sobre
temas sexuales, siempre le contestábamos…”si no eres casto, sé cauto”.
Pues eso.
Ah,y para terminar, había pensado en iniciar una demanda judicial contra
Vd. y sus “asechanzas” profesionales, pero un querido abogado amigo, y
tal como está el patio, me aconseja esta vía de liberación y
compensación espiritual, mucho más rápida y menos costosa contra su
engañosa y poco ética praxis profesional. Alguien tenía que decírselo.
Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
Huesca

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